Oficina: Cartografia Mulheres Imigrantes na cidade de São Paulo

30516555_903075376520172_2246043444908299256_n

Publicado em Sem categoria | Deixar um comentário

Parto e Mulheres Imigrantes

Nosso coletivo foi convidado novamente para realizar no dia 09 de Abril a aula sobre Parto e Mulheres Imigrantes no Programa de Doulas Voluntárias da Secretaria de Saúde da cidade de São Paulo. Agradecemos o convite e articulação da warmi Erika Sato. As facilitadoras foram: Jobana Moya (Bolivia), Patricia Lewis (Perú) e Kathleen Maynard ( EEUU).

30530920_903578996469810_4313227083640717797_n 30571357_903579109803132_1492006849011120056_n 30571942_903578983136478_863546429355804413_n

Publicado em Sem categoria | Deixar um comentário

Mulheres lésbicas imigrantes: um espaço para a visibilidade

 

 

 

 

 

22491695_807752836052427_4367134045397365981_n

Mulheres lésbicas imigrantes: um espaço para a visibilidade

 

O que é ser mulher lésbica e imigrante em São Paulo?
Quais são os espaços de representatividade da mulher lésbica imigrante nessa cidade?

Estas questões fizeram parte do diálogo entre lésbicas imigrantes organizado pela Equipe de Base Warmis – Convergência de Culturas, coletivo composto por mulheres imigrantes de diversas nacionalidades. Foi uma oportunidade de troca de experiências e percepções entre as participantes, a partir das vivências enquanto lésbicas que vieram de outros países e moram na cidade de São Paulo. Além disso, busca-se ocupar espaços para a visibilidade lésbica e construção de redes entre essas mulheres.

Local: Sala de Debates do CCSP, quinta-feira (19/10), às 16h30.

 

 

Publicado em Atividades | Deixar um comentário

A NUESTRAS DISTANCIAS


Capturar

Saqueo a negocios nikkei 1940. Fuente: apj.org.pe

Antes de irme de Lima, en 2016, le prometí a mi abuela que buscaría a un pariente suyo radicado en Sao Paulo. Nunca lo hice. En parte porque la información que tenía estaba incompleta o era imprecisa; tampoco poseía alguna imagen que materializara esa misión. Pero existía otro motivo, menos (auto)reconocido: un sabor amargo, proveniente de antiguos conflictos y tensiones de nuestra convivencia familiar, había permeado nuestro vínculo al punto de hacerlo sentir… amargo.

 Mi abuela, siendo segunda generación de inmigrantes japoneses llegados a Perú, creció en una Lima sumamente hostil hacia los descendientes. Políticas discriminatorias, saqueos de negocios y deportaciones a campos de concentración en el contexto de la Segunda Guerra Mundial marcaron profundamente a los nikkei (descendiente de emigrante japonés) durante la primera mitad del siglo XX. Muchos se refugiaron en las tradiciones y espacios nikkei, aislándose – aún más – de la realidad peruana; otros idealizaron la cultura japonesa hasta convertirla en mito fundacional de sus vidas mientras convivían con “esa otra” realidad.

Desde la década del 50, masivas migraciones provenientes de las zonas rurales del país – mayoritariamente de la sierra – transformaron profundamente las ciudades. Contingentes de migrantes poblaban las periferias y se insertaban como podían en la economía urbana, muchas veces mediante trabajo informal o pequeñas empresas. Y Lima, la capital, veía cómo se iba reconfigurando, haciéndose más andina, más industrializada, más accesible… al mismo tiempo que crecía desbordada, profundizando las desigualdades y marcando más conflictivamente las diferencias.

Mi abuela lidió una vida bastante dura, muchas veces adversa: en una ciudad sumamente racista, machista y clasista como Lima, mi abuela criaba a sus hijos y los mantenía básicamente sola. La idea de progresar y dar a su descendencia lo que no tuvo la volvió fuertemente corajuda y obstinada: tomaba las oportunidades que se le presentaban, a veces sacando provecho en desmedro de los otros; educaba con mucha disciplina, siendo en ocasiones indolente o impositiva con lo que creía mejor; aconsejaba sin filtros lo que sería la vida, señalando qué y quiénes eran (sobre todo) los malos, los sucios, los peligrosos, los inferiores…

Mientras crecí, cultivé prejuicios y sentimientos muy nocivos sobre los “otros” y sobre mí que, aún hoy, están siendo des-construidos y re-prensados. El vínculo con mi abuela se fue debilitando a medida que las diferencias ideológicas se volvían más marcadas y las discusiones sobre modos de vida (fuera de su parámetro) terminaban en ofensas. El cariño se convertía en rencor, rabia; pasados los años, la distancia creció y el vínculo se ejecutaba con diplomacia.

Hace unos años, mi abuela recorrió varios países sudamericanos con sus amigos de la tercera edad. De ese viaje, mi abuela trajo una novedad: había conocido en Sao Paulo a una prima suya, hija de un familiar de su padre que había escapado a Brasil. Aunque la emoción fue grande, la comunicación entre mi abuela y su nueva prima había sido trunca por la diferencia en el idioma. Al final, mi abuela guardó la información de contacto… que luego se traspapeló en Lima.

La gran mayoría de nikkei – especialmente las primeras generaciones – ignoraba quiénes eran y dónde se localizaban los familiares perdidos y desperdigados por la guerra; cuando tuvo alguna información, difícilmente pudo reencontrarse debido a las distancias físicas, económicas y emocionales que eso conlleva.

Después de dos años de haber llegado a Sao Paulo, establecí nuevamente contacto con mi abuela. Me dio el nombre de este pariente: lo único que ella aún recuerda. Busqué por facebook y le escribí a un grupo de desconocidas un mismo mensaje. Fue un texto conciso donde me presento y expongo mis motivaciones; el mismo mensaje para cada una. No he recibido respuesta (aún) pero ello no me desanima pues una de esas seis mujeres (o quizás alguna otra que no conozco) representa la posibilidad de un vínculo.

Porque esta distancia física que me separa de mi abuela otorga un respiro para nuestras tensiones y da cabida a un “sentir falta” con menos corrosiones. Pero también es innegable que el proceso migratorio – que pensaba sería mucho más manejable en términos adaptativos – conllevó un largo periodo de silencio, de cierta parálisis enunciativa sobre sentimientos y afectos que se me hicieron muy extraños, intensos… virulentos. Ha sido un periodo obligado de escuchar(me) para sentir y pensar(me). Para cuestionar nuevamente. Para generar raíces en territorios marcados por desigualdades que no son recientes, pero sí se perciben diferente. Para encontrar un lugar desde donde tener voz en medio de incertidumbres. Para seguir indignándose y no perder la alegría. Para agrandar el corazón para ocupar nuevos vínculos… o costurar aquellos sin olvidar que duelen.

Por:  Paola Miyagusuku (Perú), integrante das Lakitas Sinchi Warmis 

Publicado em Opiniões | Deixar um comentário

Oficina de poesia coral

Nesta oficina vamos  juntar as nossas vozes na magia da palavra!

29597462_895496253944751_2494862952588083158_n

Publicado em Sem categoria | Deixar um comentário

Doação de livros

Hoje recebemos esta doação de livros por parte do Fondo do Livro do Consejo Cultura Metropolitana do Chile e por parte da Ediciones Ekaré SUR, também do Chile, para um novo projeto que estamos gestando em conjunto com a Ação Cultural do Centro Cultural São Paulo. Logo mais haverá um espacinho para compartilharmos nossa cultura e idiomas com todas as crianças da cidade.

28828402_891944144299962_5390369527316144105_o

Publicado em Sem categoria | Deixar um comentário

A colombianização da violência política no Brasil?

brasil-llora-a-concejala-asesinada (1)

A colombianização da violência política no Brasil?

Por: Lida Tascón*

Faz dias saiu um artigo no jornal Folha de São Paulo acerca do assassinato da vereadora do PSOL-RJ Marielle Franco, no que dizia que este tipo de assassinatos políticos em série indica uma ¨colombianização¨ do Brasil. Refere-se a como a combinação da corrupção de forças militares e policiais e a presença de grupos armados e de organizações unidas ao narcotráfico levou a Colômbia a dezenas de assassinatos políticos. Entre eles o Ministro de Justiça Rodrigo Lara Bonilla (1946-1984) e o candidato presidencial Luis Carlos Galán (1943-1989).

É uma pena que o nome da Colômbia utilize-se de forma adjetivada para se referir a situações ou fatos violentos, porque como colombiana estou completamente segura que nosso país está para além disso. No entanto, como historiadora com tristeza devo dizer que a violência política de nosso país à que alude o artigo é em realidade de maiores dimensões. Basta lembrar o genocídio da União Patriótica (UP), partido político de esquerda fundado em 1984 como resultado dos primeiros acordos entre o governo de Belisario Betancur e as Forças Armadas Revolucionárias de Colômbia (FARC). Nele convergiam guerrilheiros das FARC que queriam entrar à vida política, dirigentes e militantes do partido comunista, organizações sociais, líderes sindicais, entre outros.

Num ambiente de extrema intolerância política entre 1984 e o 2003 a UP foi vítima de um verdadeiro extermínio já que de maneira sistémica foram assassinados: 2 candidatos presidenciais (Jaime Pardo Leal e Bernardo Jaramillo Ossa), 8 congressistas, 13 deputados, 70 vereadores, 11 prefeitos e ao redor de 5000 militantes. Em 2014 a Fiscalía Geral da Nação declarou como delitos de lesa humanidade os crimes contra a UP e deixou ao descoberto a aliança criminosa entre de sectores políticos tradicionais, membros das forças de segurança do Estado, narcotraficantes e paramilitares para acabar com a rápida ascensão deste partido político de esquerda.

Recentemente o reconhecido jurista e acadêmico Rodrigo Uprimy tem feito um chamado às diferentes forças ou sectores políticos do país para recusar de maneira enfática os assassinatos dos líderes sociais e defensores de direitos humanos, pois à data, segundo Indepaz, vão 205 assassinados desde que começou a implementação dos acordos de paz entre o governo e as FARC.

Segundo Uprimy citando o trabalho de Fergusson, Querubín, Ruiz e Vargas (A verdadeira maldição do ganhador) da Universidade dos Andes, existe um padrão antidemocrático que faz que quando há aberturas democráticas no país se incremente a violência contra líderes sociais e políticos como passou com a UP. Na Colômbia não podemos seguir repetindo uma história em onde a violência não se separa da política ou em onde as diferenças ideológicas no meio de discursos de ódio e de medo significam a pena de morte para muitos e muitas.

As manifestações que se realizaram em Brasil em rejeição pela morte de Marielle Franco e seu motorista Anderson Gomes, são um exemplo para Colômbia de mobilização cidadã contra a indiferença ao assassinato de seus líderes sociais e políticos. É um chamado à construção de sociedades mais inclusivas em onde denunciar as injustiças, a discriminação e a violência contra a população negra, pobre, camponesa, indígena, homossexual, imigrante, refugiada, etc., não significa ser bandido ou terrorista – como falam alguns-, senão um legítimo exercício da democracia. Do contrário, talvez a frase que circula nas redes sociais tenha algo de verdadeiro: Colômbia está preocupada por parecer-se a Venezuela, mas Brasil está assustado de voltar-se como Colômbia.

*O artigo representa a opinião pessoal da autora. Foto tomada de correoconfidencial.com

¿La colombianización de la violencia política en Brasil ?

Por: Lida  Tascón*

Hace días salió un artículo en Folha de São Paulo a raíz del repudiable asesinato de la líder social Marielle Franco, en el que decía que este tipo de asesinatos políticos en serie indican una ¨colombianización¨ en Brasil. Se refiere a cómo la combinación de la corrupción de fuerzas militares y policiales y la presencia de grupos armados y de organizaciones ligadas al narcotráfico llevó a Colombia a decenas de asesinatos políticos. Entre ellos cita al Ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla (1946-1984) y al candidato presidencial Luis Carlos Galán (1943-1989).

Es una pena que el nombre de Colombia se utilice de forma adjetivada para referirse a situaciones o hechos violentos, porque como colombiana estoy completamente segura que nuestro país es más que eso. Sin embargo, como historiadora con tristeza debo decir que la violencia política de nuestro país a la que alude el artículo es en realidad de mayores proporciones. Es sólo recordar el genocidio de la Unión Patriótica (UP),  partido político de izquierda  fundado en 1984 como resultado de los primeros acuerdos entre el gobierno de Belisario Betancur y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). En él convergían guerrilleros de las FARC que querían entrar a la vida política, dirigentes y militantes del Partido Comunista, organizaciones sociales, dirigentes sindicales, entre otros.

En un ambiente de extrema intolerancia política entre 1984 y el 2003 la UP fue víctima de un verdadero exterminio ya que de manera sistemática fueron asesinados: 2 candidatos presidenciales (Jaime Pardo Leal y Bernardo Jaramillo Ossa), 8 congresistas, 13 diputados, 70 concejales, 11 alcaldes y alrededor de 5000 militantes. En el 2014 la Fiscalía General de la Nación declaró como delitos de lesa humanidad los crímenes contra la UP  y dejó al descubierto la alianza criminal entre de sectores políticos tradicionales, miembros de las fuerzas de seguridad del Estado, narcotraficantes y paramilitares para acabar el rápido ascenso de este partido político de izquierda.

Recientemente el reconocido jurista y académico Rodrigo Uprimy ha hecho un llamado a las distintas fuerzas o sectores políticos del país para rechazar de manera enfática los asesinatos de los líderes sociales y defensores de derechos humanos, pues a la fecha, según Indepaz, van 205 asesinados desde que comenzó la implementación de los acuerdos de paz entre el Gobierno y las Farc. Según Uprimy citando el trabajo de Fergusson, Querubín, Ruiz y Vargas (La verdadera maldición del ganador) de la Universidad de los Andes, existe un patrón antidemocrático que hace que cuando hay aperturas democráticas en el país se incremente la violencia contra líderes sociales y políticos como pasó con la UP.

En Colombia no podemos seguir repitiendo una historia en donde la violencia no se separa de la política o en dónde las diferencias ideológicas en medio de discursos de odio y de miedo significan la pena de muerte para muchos y muchas. Las multitudinarias marchas que se han realizado en Brasil en rechazo por la muerte de  Marielle Franco y su chófer Anderson Pedro, son un ejemplo para Colombia de movilización ciudadana contra la indiferencia al asesinato de sus líderes sociales y políticos. Es un llamado a la construcción de sociedades más incluyentes y equitativas en donde denunciar las injusticias, la discriminación y la violencia contra la población negra, pobre, campesina, indígena, homosexual, inmigrante, refugiada, etc. no signifique ser bandido o terrorista -como lo señalan algunos-, sino un sano ejercicio de la democracia. De lo contrario, tal vez la frase que está circulando en las redes sociales tenga algo de cierto: Colombia está preocupada por parecerse a Venezuela pero Brasil está asustada de volverse como Colombia.

* El artículo representa la opinión personal de la autora. Foto tomada de correoconfidencial.com

 

 

 

 

 

 

Publicado em Sem categoria | Deixar um comentário

Violencia contra a mulher imigrante

A warmis Andrea Carabantes participó o 19 de março de 2018 do painel sobre violência contra a mulher imigrante em Santiago de Chile. Foi muito bacana poder ouvir as experiências das irmãs imigrantes no Chile e contar a nossa experiência no Brasil. Participamos junto ao Warmipura Mujeres Migrantes e o Tejiendo Aquelarre, dois coletivos de mulheres migrantes em Santiago.

28947710_891113557716354_8236957446571900066_o

28954223_892312647596445_5414895743157322724_o

Publicado em Sem categoria | Deixar um comentário

Mulheres imigrantes em Marcha ! 8M

28618721_885354151625628_7997596743052255575_o

Publicado em Sem categoria | Deixar um comentário

Mulheres Imigrantes e a luta por moradia em São Paulo

20180301_170724

Mulheres Imigrantes e a luta por moradia em São Paulo

Neste evento, convidamos mulheres migrantes para compartilhar suas experiências com moradia na cidade de São Paulo.
Abordamos questões como as dificuldades particulares que elas enfrentaram ou ainda enfrentam em conseguir uma moradia digna na cidade, as redes de apoio as quais podem recorrer, assim como suas conquistas e esperanças nessa temática. A luta por um lugar digno e acessível para se morar faz parte da realidade de milhares brasileiros e brasileiras habitantes de São Paulo, e esse evento busca visibilizar e despertar uma reflexão sobre a perspectiva das mulheres migrantes sobre essa questão.
Ao conheceremos um pouco mais sobre suas experiências na luta por moradia, podemos desafiar a visão de que brasileiros e migrantes são competidores por direitos e vislumbrar caminhos para promover o direito à moradia e à cidade para todos e todas

Local: Sala de Debates
Data: 01/03/2018

Convidadas:

Prudence Kalombay (Congo)

Diana Thomaz (Brasil)

Beatriz Barros (Bolivia) – integrante  Equipe de Base Warmis

Moderação: Elizabeth Suarique Gutiérrez

Apoio: Centro Cultural São Paulo

AUDIO DO DEBATE:

IMG-20180301-WA0011 IMG-20180301-WA0012 IMG-20180301-WA0013 IMG-20180301-WA0014 IMG-20180301-WA0015 IMG-20180301-WA0018 IMG-20180301-WA0019 IMG-20180301-WA0020 IMG-20180301-WA0021 IMG-20180301-WA0022

20180301_180132

Publicado em Atividades | Deixar um comentário